16 de febrero, fiesta litúrgica
del Beato José Allamano

La Celebración litúrgica de la Fiesta del Beato José Allamano, padre y maestro de misioneros y misioneras, nos es motivo de regocijo y de una profunda alegría eclesial.

No es posible narrar en pocas líneas la vida de este santo. Quizá tampoco sería factible hacerlo en varios volúmenes. Se pueden describir los hechos externos, pero ¿quién puede penetrar en la intimidad de una vida santa?

El Beato ALLAMANO en cuanto hombre de Dios y santo es una persona viva, identificada con la persona de Jesucristo, "como Tú, Padre, estás en mí y yo en Ti" (Juan 17,21). Su lucha por identificarse constantemente con Cristo es un empeño arduo y sincero, gozoso y tenaz. Y este es el camino que nos abre y nos pide ardientemente a sus misioneros y misioneras para que lo recorramos con valentía y decisión.

A la hora de enviar a sus misioneros, momento crucial de su historia personal, que es la misma historia de nuestra fundación, ya centenaria, solía repetirles algunos consejos repletos de una gran profundidad, que aquí os presento de alguna manera como : El Decálogo de la Misión, según el Beato José Allamano.

Hijos míos, la hora de salida para nuevas tierras ha llegado…

1) Elevaos sobre las ideas restringidas que predominan en el ambiente.
2) Amad una religión que os ofrezca las promesas de la otra vida y os haga más felices en esta tierra.
3) Optad por la mansedumbre como camino de transformación.
4) Apostad por la transformación del ambiente, no sólo la de los hombres .
5) Sed fuertes, viriles y enérgicos en el apostolado.
6) Sed cuencas y no canales en cuanto a los bienes espirituales, canales y no cuencas respecto a los bienes materiales.
7) Haced bien el bien y sin ruido.
8) Buscad sólo a Dios y su santa voluntad.
9) Dad siempre primacía a la santidad.
10) Nunca digáis : No me toca a mí.

P. Manolo Collado Granados