La acción del cristiano debe comenzar por la oración
"Cuando Dios visita al hombre, lo hace para traerle sus dones, su palabra”, dijo en su homilía del domingo el obispo de Puerto Iguazú, monseñor Marcelo Martorell, quien tras destacar la importancia de “escuchar al Señor en sus palabras” aseguró: “Tan necesaria es, que sin ella no hay salvación, porque la palabra de Dios es palabra de vida eterna y es necesario absolutamente escucharla. Lo que salva al hombre no es la multiplicidad de las obras, sino la palabra de Dios escuchada con amor y vivida con fidelidad”.
Aclaró que “esto no es patrimonio exclusivo de los que eligen la vida contemplativa, sino que todo cristiano debe hacerla suya -en cierta medida- no dándose a la acción sin antes haber profundizado la palabra de Dios en la oración. Sólo así será capaz de vivir el evangelio, aunque el hacerlo le resulte arduo y le exija sacrificios”.
Por eso explicó que “todo cristiano debe comenzar por la oración su acción en la vida, para que esta sea provechosa y sea obra del Espíritu, estas dos fases son inseparables si se quiere hacer el bien común, el bien a los hombres”.
