Primera visita de Estado de un Papa a Gran Bretaña
La Iglesia católica invitó a los británicos a participar en la visita del Papa, independientemente de su fe. El Reino Unido considera un acontecimiento histórico la primera visita de Estado de un pontífice y no reparará en gastos.
Mientras los ciudadanos del Reino Unido están siendo invitados a participar en la visita que el papa Benedicto XVI realizará a este país entre el 16 y el 19 de septiembre, se ha sabido que el pontífice se encontrará con Nick Clegg, que es ateo, y Harriet Harman, jefa interina del Partido Laborista, cuya Ley de Igualdad enojó a la Iglesia.
Según informó el The Daily Telegraph, el Gobierno británico está empeñado en que la visita sea un acontecimiento histórico que refuerce el papel mundial del país y subraye el compromiso pontificio con la justicia social, en un momento crítico para la Iglesia.
Lord Chris Patten, representante del primer ministro para la visita papal, invitado por David Cameron a supervisar el programa de la visita, dijo que el significado de la primera visita de Estado de un Papa al Reino Unido es mayor que los potenciales costos. Juan Pablo II visitó el país en 1982 pero fue un viaje exclusivamente pastoral.
Lord Patten, que pasó a la historia como el último Gobernador Británico de Hong Kong, dijo al periodismo: "Incluso sabiendo el peligroso estado de las finanzas del país, estoy seguro de que no se ha tenido en consideración porque la importancia de esta visita la hace merecedora del modesto apoyo público".
Añadió el antiguo responsable de relaciones exteriores de la Comisión Europea (1999-2004) que él mismo no se sintió nunca de "segunda clase" como católico en Gran Bretaña, pero que si alguno se siente así, la visita del Papa acabará con este sentimiento.
Según The Daily Telegraph, el costo de la visita se calcula en unos doce millones de libras, aparte de los costos de la seguridad calculados en más de ocho millones.
La Iglesia por su parte afirma que recogió ya unos cinco millones de libras de su estimación inicial de siete millones para la parte pastoral, incluyendo misas al aire libre.
Pero monseñor Vincent Nichols, arzobispo de Westminster, insistió en que estos acontecimientos no son sólo para los católicos, aunque las parroquias estén organizando tickets para el "viaje de peregrinación".
El arzobispo afirmó: "Estos son acontecimientos en los que cualquier persona es bienvenida. Todo lo que necesita es ponerse en contacto con su parroquia católica local".
El 16 de septiembre, cuando el Papa llegue al Reino Unido, visitará Escocia donde será recibido por la Reina, miembros de la familia real y personas representativas de la sociedad británica en el Palacio de Holyrood House, en Edimburgo.
Tras encontrarse con la Reina, el Papa viajará a Glasgow donde celebrará una misa al aire libre en el Parque Bellahouston por la tarde y luego volará a Londres. El Santo Padre tendrá su sede en Londres para el resto de la visita.
El 17 de septiembre irá a la Universidad de St Mary, en Twickenham, donde se darán tres aspectos de su visita. El primero es que iniciará el día rezando con representantes de las congregaciones religiosas, especialmente quienes tienen un carisma de educación y una historia de educación.
Luego se encontrará con tres mil jóvenes -escolares y estudiantes- para celebrar la educación católica. Después se encontrará con líderes religiosos y de diversas confesiones en la Waldegrave Drawing Room y Walpole House. Hablará con ellos sobre religión y creencia en nuestra sociedad.
Posteriormente, el Papa se encontrará con el arzobispo de Canterbury en el Palacio Lambeth, en presencia de los obispos diocesanos anglicanos y los obispos diocesanos católicos de Inglaterra y Gales.
Benedicto XVI fue invitado, como parte de la visita de Estado, a dirigirse a la sociedad británica. Representantes de la sociedad británica serán invitados a Westminster Hall para oír el discurso del Papa.
El día terminará con el arzobispo de Canterbury y líderes cristianos en la Abadía de Westminster para celebrar la Oración de Vísperas. El Santo Padre rezará también en la tumba del soldado desconocido y en la tumba de San Eduardo el Confesor.
El 18 de septiembre el Papa celebrará la Misa en la catedral de Westminster donde también, desde allí, saludará a la gente de Gales.
Luego visitará una casa de personas mayores, donde tendrá la oportunidad de visitar a quienes no pueden encontrarse con él, y luego estará presente en una vigilia de oración en el Hyde Park de Londres.
El 19 de septiembre se centrará en la beatificación del cardenal John Henry Newman. El Papa celebrará esta beatificación en Cofton Park, en Birminghan, adyacente, apropiadamente, a Rednal, donde el cardenal Newman fue enterrado y el lugar donde Newman y su comunidad iban para descansar y recrearse en Lickey Hills.
El Papa acabará el día con una reunión con los obispos de Inglaterra, Escocia y Gales en el Oscott College, antes de regresar a Roma desde el aeropuerto de Birmingham.
Uno de los principales discursos del Papa en el Parlamento, en vísperas del Yom Kippur, acabará a tiempo, 30 minutos antes, para permitir a los parlamentarios judíos volver a casa. La portavoz de la Casa de los Lores pidió que el discurso fuera adelantado para permitir asistir a los parlamentarios e invitados judíos, tales como el rabino jefe Jonathan Sacks.
"La Iglesia católica y el equipo vaticano reconocen la importancia de la observancia, y especialmente el ayuno de Yom Kippur. Fue decidido sobre la marcha y se encontró una hora a satisfacción de todos", dijo un portavoz eclesial.
