Durante el pasado jueves 13 de junio, en el que dos formaciones del ferrocarril Sarmiento colisionaron en el cruce de Zapala, a la altura de Castelar, la Iglesia no demoró en salir a colaborar con el operativo asistencial que se brindó a los cientos de heridos.
Entre tantos testimonios que dejó la jornada, está el de las religiosas del Instituto Sagrada Familia de Nazaret, que residen en el Hospital de Morón. Ellas llevaron alivio y consuelo a los damnificados al igual que hacen con los enfermos que allí se encuentran.