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1. Instituto |
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1.1. Acuérdate, Señor ,de nuestra familia religiosa y misionera, haz bajar tu bendición sobre nosotros y conserva en la fe y en el amor a aquellos que has unido con el vínculo de una misma vocación. 1.2. Manda, oh Padre, tu Espíritu sobre nuestros superiores; para que nos guíen en el amor y la sabiduría de tu Hijo, que es palabra de vida. 1.3. Te confiamos, Señor, nuestro Instituto, infunde en nosotros tu espíritu de vida, sabiduría y fortaleza, para que podamos ser verdaderos testigos de tu Reino de amor, paz y justicia en medio de los pueblos. 1.4 Oh Dios, que en tu designio de salvación has elegido a San José como es poso de María, madre de tu Hijo extiende su atenta custodia sobre el Instituto que lo venera como u especial protector. 1.5. Te alabamos, Señor, por el trabajo de los misioneros. haz fecundo su ministerio, llena su soledad, confórtalos en sus fracasos, sostenlos en sus fatigas. |
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2. Vocaciones |
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2.1. Oh Dios, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, manda obreros a tu mies, que anuncien con valentía y confianza tu palabra. 2.2. Señor, tú que eres el dueño de la viña y de la mies y llamas a quien quieres a tu servicio, suscita en tu Iglesia dignos ministros que anuncien con valentía la palabra de salvación y partan el pan de la vida para la edificación de tu Reino. 2.3. Manda, Señor, obreros a tu viña, y a nosotros danos la gracia danos la gracia de perseverar en tu servicio hasta el final de nuestros días. 2.4. Señor, has confiado a tu Iglesia el mandato de anunciar tu Reino a toda la tierra, renueva y haz crecer nuestra familia misionera, para que tu mies tenga siempre los obreros que necesita. |
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3. Fundador |
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3.1. Señor, el Beato José Allamano, ha consagrado su vida por el Reino de Cristo tu hijo, haz que sigamos fielmente el camino trazado por él, para llevar al mundo el alegre anuncio de la salvación. 3.2. El Beato José Allamano, nos ha dejado un admirable ejemplo de santidad, haz que cuantos son llamados a participar en el cáliz de la Pasión por el anuncio del Evangelio, experimenten su consuelo. 3.3. Señor, admirable en tus santos, el Beato José Allamano buscó ardientemente la salvación y la venida de tu Reino entre los no cristianos, haz que le sea reconocida en la tierra la gloria que le has dado en el cielo. 3.4. Oh Cristo Redentor, que has inspirado a nuestro Padre Fundador el trabajar por tu gloria y por tu Reino, haz que conservemos y desarrollemos su espíritu, en la fidelidad a su enseñanza, a sus intuiciones evangélicas, y a las orientaciones de la Iglesia. |
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4. Misiones |
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4.1. Oh Padre, que has enviado que has enviado a tu Hijo como luz del mundo y palabra de verdad, haznos verdaderos testigos y anunciadores del Evangelio para que tu Iglesia reúna hombres de toda raza, lengua y nación. 4.2. Te rogamos, Señor, por los hombres que sufren discriminaciones a causa del color de la piel, de la religión, de la pobreza, suscita en nosotros una voluntad decidida de colaborar en su liberación. 4.3. Te suplicamos, Padre, por los prófugos, los hambrientos, los perseguidos a causa de la verdad y la justicia, abre el corazón de los hombres para que cooperen en la construcción de un mundo más justo y fraterno. 4.4. Oh Padre, que reúnes a tu pueblo desde todas las naciones de la tierra en la unidad de un solo Espíritu, haz que, fieles a nuestra misión, compartamos siempre las alegrías y esperanzas de la humanidad y seamos levadura y alma del mundo. |
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5. Bienechores |
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5.1. Padre, que recompensas incluso a quien sólo da un vaso de agua a uno de tus discípu los, acuérdate de aquellos que nos sostienen con la oración, el sacrificio y la ayuda material. 5.2. Señor Jesucristo, que en tu misteriosa providencia has querido que obtengamos todo por medio de María, bendice a nuestros familiares, amigos y bienhechores y dales la plenitud de la alegría y del consuelo. 5.3. Bendice, Señor, a nuestros bienhechores, sostén, fortifica y recompensa a cuantos, en nuestro camino de evangelizadores, están cerca de nosotros con la oración y nos sostienen con su ayuda. |
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6. Enfermos |
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6.1. Te rogamos, Señor, por nuestros hermanos enfermos, haz que, animados por tu amor, puedan llevar serenamente su cruz por la redención de la humanidad. 6.2. Señor Jesús, que durante tu vida terrena pasaste haciendo el bien y curando toda enfermedad, sostén y consuela a nuestros hermanos enfermos, para que puedan llevar la cruz de la enfermedad bajo la luz de tu designio universal de salvación. 6.3. Jesús, varón de dolores y sabedor de dolencias, reconforta a los enfermos y une sus sufrimientos a los tuyos, para la salvación de todos los hombres. 6.4. Señor Jesús, modelo de los que sufren, haz que nuestros enfermos encuentren alivio y consuelo en la promesa de tu salvación. |
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7. Misiones |
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7.1. Cristo, que eres la resurrección y la vida, acoge en tu Reino a nuestros hermanos difuntos que llamaste para anunciar tu palabra de vida eterna. 7.2. Acuérdate, Señor, de nuestros difuntos que en su vida anunciaron tu palabra liberadora a los más necesitados, acógelos en tu Reino glorioso. 7.3. Concede, Señor, la vida eterna a nuestros hermanos difuntos, y refuerza en nosotros la esperanza de compartir con ellos la gloria de la resurrección (Por un hermano) 7.4. Oh Dios, que das la vida y destruyes la muerte, acoge a tu siervo N. que (hoy) ha dejado la tierra para volver a ti, concédele la luz que no conoce el ocaso, y que pueda contemplar tu rostro por toda la eternidad. 7.5. Oh Padre, que has llamado a ti a nuestro hermano N:, que vivió esperando los bienes eternos y trabajando por tu Reino, haz que pueda sentarse a la mesa con tu Hijo en la Jerusalén celestial. 7.6. Dios de toda consolación, míranos ahora que recordamos a nuestro hermano N., y haz que, imitando su ejemplo, perseveremos en la vocación y en el anuncio valeroso del Evangelio. (Por los padres) 7.7. Oh Dios, de quien viene toda paternidad, abre los brazos de tu misericordia a nuestros padres ya fallecidos, y haz que un día podamos reencontrarnos en la gloriosa comunión de los santos. (Por los bienhechores) 7.8. Oh Padre, que has prometido tu recompensa a quien da con generosidad, concede el premio eterno a cuantos en esta vida nos hicieron el bien. |
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