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"Directo al corazón" Mi
experiencia misionera en
el Congo me ayudó a descubrir el verdadero rostro de la Iglesia
universal vivida en comunión y fraternidad, un rostro nuevo que nace del
corazón del bautizado centrado en la persona de Jesucristo.
Y es aquí donde una realidad geográfica, “en el corazón...”, se hace
VIDA, vida para ser compartida. Escuchar la
expresión “En el corazón del África” hace pensar en una realidad
geográfica. Sin embargo,
cuando llegué a la República Democrática del Congo (RDC) pude comprobar
de qué corazón se hablaba en realidad.
La República Democrática del Congo se encuentra en el centro del
continente africano con una superficie de 2.345.410 km2, limita con 8
países y tiene una población estimada en 60 millones de habitantes.
Logró la independencia el 30 de junio de 1960 y debido a las inmensas
riquezas naturales que posee se encontró rápidamente inmersa en
sucesivos conflictos políticos y sociales que la llevaron a la guerra en
la que participaron algunos países limítrofes y potencias extranjeras.
La misión evangelizadora en el Congo hizo camino entre la inestabilidad,
el desequilibrio y las secuelas de los conflictos armados que produjeron
hambre y muerte quitando a los congoleses la posibilidad de un futuro
mejor.
La tarea de los Misioneros de la Consolata llegados en 1972 fue entonces
construir comunidades cristianas donde el evangelio fuera el centro de
la vida como signo de consolación frente a la difícil situación
desafiante...Después de cuatro años y medio dejaré el Congo físico, para
llevarlo en el corazón a la nueva misión de Costa de Marfil, donde
buscaré de ser signo creíble de la Iglesia argentina frente esta nueva
labor evangelizadora.
Ariel Osvaldo Tosoni, imc. |